jueves, 10 de junio de 2010

Érase que se era


érase Fulana de Nadie,
en los tiempos perros donde la vida me pateó...


ahora Fulana de Alguien
en los tiempos donde alguien me rescató.

Vuelvo.


Distinto es el regreso, cuando algo tuyo quedó en el aire y todavía me abraza. Distinto es atravezar la puerta, viendo que todo esta igual a como lo dejamos. Hasta el lugar que menos camino me resulta lindo cuando veo un cartel que promete encontrarte de nuevo, porque lo miro y me inunda la certidumbre que del otro lado hay un puente y ahí estas, tan hermoso como siempre (quizás más).
 Vuelvo, y la verdad es que te encuentro en casi todo y es por eso que vuelvo, para abrazar los espacios que recorriste conmigo o sin mi pero dentro de mis cuatro paredes. Abrazo tu ropa, nosé. Tu huella. Tu hueco en mi cama, ese hueco en el que anido mientras vigilo con calma nuestra foto que sabe hablar por sí sola.
No te voy a mentir, admito que cuando abrí la puerta todo era un decorado triste y oscuro porque no estas acá. Sin embargo ni ese ni ningun otro pensamiento pueden con la fuerza que recorre mi cuerpo al abrazar por sobre todas las cosas a la certeza de que en pocos días todo va a ser diferente, felíz simplemente porque vas a estar conmigo...

domingo, 6 de junio de 2010

Algo mío en vos.


Todavía no logro interpretar a todo esto como algo que esta pasando ahora, en este momento. Más bien lo veo como la traducción de algún sueño, pero esto es soñar despierta.
Imaginaba como sería la historia si él algun día se enamoraba de mí, y ese algún día llegó antes de lo que creía e imaginaba, y una vez más tengo que afirmar y re confirmar la teoría de que no sirve de nada que la cabeza vaya más rápido que el corazón. Después de escucharlo decir : " Yo estoy enamorado de vos " no me interesó absolutamente más nada. Si el día seguía gris, si salía el sol, si la marea subía, si los edificios colgaban banderas, si la gente cruzaba el semáforo el verde, si Argentina cumplía 200 años... que se yo, eras mío y yo era tuya (Loca pero tuya, no?).
Mi felicidad se reducía al muro de mi habitación, y que el mundo estalle afuera si quiere, no me interesaba. Teníamos la felicidad encerrada en esas cuatro paredes todo el tiempo: cuando nos mirabamos, cuando nos besabamos, cuando le murmuraba cosas sin sentido dormida, cuando me despertaba, cuando lo abrazaba, cuando abría medio ojo y tenía la certeza de que estaba conmigo. Charly hace tiempo ya escribió " Yendo de la Cama al Living ", y nunca mejor dicho, nunca tan nuestro.

Pasaban las horas, pasó el Domingo, la lluvia seguía. Mi objetivo: Verlo radiante tendido en mi colchón...

viernes, 4 de junio de 2010

(contigo aprendí)

Contigo aprendí que existen nuevas y mejores emociones,

contigo aprendí a conocer un mundo nuevo de ilusiones.

Aprendí que la semana tiene más de siete días,

a hacer mayores mis contadas alegrías

y a ser dichoso, yo contigo aprendí.

Contigo aprendí a ver la luz del otro lado de la luna.

contigo aprendí que tu presencia no la cambio por ninguna,

y descubrí que puede un beso ser mas dulce y más profundo,

que puedo irme mañana mismo de este mundo: las cosas buenas

ya contigo las viví.

Y también aprendí que yo nací el día que te conocí...



[Escuchese por Andres Calamaro]

Ave Fénix


Así me defino en este renacer de la mano del nuevo año que parecía tan nefasto, tan igual, tan monótono. Una vez más, me levanto con el pie derecho, río sin razón y renazco por él. Por cada vez que lo miré, al menos en una me pregunté : ¿Y cuando quiera transcribir todo esto por donde arranco? ¿Por el principio? Como veran no. Voy a contramano del mundo y no voy a dejar de hacerlo en esta ocasión. Arranco por el desenlace de esta historia que es nada más ni nada menos que : volver a nacer para volver a amar.
¿Volver a amar? NO. Amar por vez primera. Porque es la primera vez que beso con amor, que miro a través de los ojos nuevos del amor, que la piel se estremece, que la despedida fue un vacío (un verdadero vacío). Y acá va la reflexión necesaria que la edad me permite hacer: no compren la primer versión de amor que les vende cualquier pseudo poéta intento de algo. Eso no era amor, amor es esto. Amor es sentir, amor es tocar, amor somos vos y yo... bien lo dijo John Lennon.
Los miedos que nacían como los hongos, desaparecieron con su luz que quemó mi incertidumbre por completo. Ni dudas ni resabios: estoy enamorada y no saben lo lindo que se ve el mundo desde este lado...





(y con convicción digo que esta historia continuará...)




lunes, 17 de mayo de 2010

No quiero pero puedo


No quiero cumplir 20 años. No quiero tomar consciencia de la responsabilidad que implica crecer. No quiero que la cabeza vaya más rápido que el corazón. No quiero 14 de Febrero. No quiero que me inventen la enfermedad para venderme la cura. No quiero saber por que lo hiciste. No quiero despedidas. No quiero después del invierno, más invierno. No quiero suspirar tanto. No quiero vivir dormida. No quiero abandonar mis utopías. No quiero conformarme. No quiero sentarme a esperar. No quiero volver. No quiero asumir que todo era mentira. No quiero detenerme a pensar de dónde salieron las esperanzas, tampoco los días en los que me decías que todo iba a ir bien. No quiero llorar (si no es por alegría). No quiero que la vida no cuente conmigo. No quiero perder la delicadeza. No quiero dejar de sorprenderte. No quiero dejar las simplezas. No quiero dejar de amar. No quiero dejar de escuchar las canciones que era de otros tiempos. No quiero Abril sin vos.
No quiero desamores. No quiero asfixiarme en primavera. No quiero maldecir a las historias de amor que no hablan de mi.


Puedo dejar mis 19 años. Puedo enfrentar las responsabilidades y crecer. Puedo escuchar al corazón más seguido. Puedo pensar que un 14 de Febrero puede ser distinto. Puedo hacerme la enferma para que me vengan a curar. Puedo perdonarte sabiendo porque lo hiciste. Puedo despedirme teniendo la certeza de volver a verte. Puedo bancar dos inviernos buscando doble calor. Puedo dejar de suspirar para sonreir más a menudo. Puedo dormir para vivir soñando. Puedo abandonar utopías pero suplantarlas por otras. Puedo reclamar toda mi vida. Puedo salir a buscar las cosas para no sentarme a esperar que ellas vengan por mi. Puedo volver, cargarme un par de recuerdos en la mochila y retomar el camino. Puedo pensar que fue piadosa. Puedo quedarme con las esperanzas sin pensar de donde salieron. Puedo llorar porque esta todo perfectamente superado. Puedo empezar a invitar a la vida a la fiesta donde ella no quería cruzarme. Puedo limar asperezas sin perder la delicadeza en las manos. Puedo inventarte las mil y un historias antes que dar por sentado que dejé de sorprenderte. Puedo darte cosas simples toda la vida.  Puedo amar(te) toda la vida . Puedo con una canción hacer que la melancolía sea hermosa. Puedo Marzo con vos, si no es Abril. Puedo enamorarme. Puedo tirarme en el pasto y respirar la primavera. Puedo algun día escribir historias de amor y ser yo la protagonista...

domingo, 16 de mayo de 2010

Solo con el tiempo


Solo con el tiempo uno aprende a leer entre lineas cosas con las que antes nos conformabamos. Hoy renuncio al conformismo en el que me sumergí muchas veces , hoy reconozco la carencia de sinceridad en las cartas que guardo. Sinceridad: ¡Cuidado con la palabrita! dijo Benedetti.
Solo con el tiempo uno junta el coraje y asume el peligro de releer las palabras que el viento nunca se llevó, porque (para bien o para mal) estan durmiendo en la mesa de luz a la espera de una noche en vela. Al asumir dicho peligro, me enfrento con la posterior decepción. Porque lo que mi memoria recuerda es la carta rodeada del mes, año, y entorno personal pero no a la carta en sí (quizás por eso vuelvo, vuelvo y la busco)
Solo con el tiempo me dí cuenta que acercarme a la relectura de ella no solo me aproximó a la decepción, sino abrió mis ojos a la inevitable verdad. El tiempo hizo que mi memoria despoje el mes, el año y el entorno personal que no me dejaba leerla al revés. Ahora leyéndola más "objetivamente", me revuelco con la realidad y me destruyo pero renazco. Renacer, que linda palabrita.
Finalmente se trata de distinguir lo que vale de lo que no vale la pena, solo con el tiempo...